Los hutíes controlan Mocha y amenazan el flujo energético global
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Los hutíes controlan Mocha y amenazan el flujo energético global

Los hutíes, respaldados por Irán, han capturado la ciudad de Mocha, aumentando su control sobre el estrecho de Bab el-Mandeb y provocando una subida del crudo Brent.

Redacción

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Los hutíes, un grupo militante alineado con Irán, han tomado el control de la ciudad portuaria de Mocha en Yemen, aumentando así su influencia sobre el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, un punto crítico para el transporte marítimo global. Esta captura ha generado preocupaciones sobre posibles interrupciones en los suministros energéticos a nivel mundial, especialmente tras un notable aumento en el precio del petróleo Brent, que ha superado los 106 dólares por barril, con un incremento del 5% en un solo día.

El avance de los hutíes, según informes de fuentes militares y gubernamentales, no solo les proporciona un acceso más directo al estrecho de Bab el-Mandeb, sino que también subraya el creciente apoyo que reciben de las Fuerzas Revolucionarias de Irán. Este respaldo se ha evidenciado en la reciente instrucción de Irán a los hutíes para intensificar sus ataques contra Arabia Saudita, que es un aliado cercano de Estados Unidos.

A pesar de las tensiones en la región, un portavoz de los hutíes ha declarado que la navegación y el comercio internacional en el Mar Rojo y el Bab el-Mandeb se mantienen seguros y operativos. Sin embargo, esta situación ha planteado un desafío considerable, ya que los ataques aéreos sauditas en regiones hutíes continúan, lo que agrava la crisis humanitaria en Yemen.

Rashad al-Alimi, líder del Consejo Presidencial de Yemen, ha solicitado apoyo internacional para proteger las costas del país, afirmando que la restauración del control estatal sobre su territorio y recursos es de interés común para varias naciones de la región. A medida que la resistencia militar se intensifica, la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de este conflicto, cuya repercusión no se limita a Yemen, sino que tiene el potencial de afectar el suministro energético global.

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