El 78% de los hogares argentinos se encuentra por debajo de clase media alta
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El 78% de los hogares argentinos se encuentra por debajo de clase media alta

Un estudio revela que el 78% de los hogares argentinos pertenece a la clase media baja o inferior, reflejando la crisis económica actual.

Redacción

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A raíz de un estudio conjunto elaborado por la consultora W, Ecolatina e INDEC, se ha revelado que solo el 22% de los hogares en Argentina supera el umbral de la clase media baja. Este dato refleja un alarmante escenario económico, donde el 78% de la población se encuentra ya sea en la clase media baja o en las categorías más vulnerables.

Crisis en la pirámide socioeconómica

El informe retrata una sociedad cada vez más frágil, donde la calidad del empleo se deteriora y el poder adquisitivo se reduce drásticamente. En la actualidad, la distribución de ingresos en el país se presenta con una cima estrecha y una base amplia:

  • Clase Alta (ABC1): 5% de los hogares, con un ingreso promedio de $14.000.000 mensuales.
  • Clase Media Alta (C2): 17% de los hogares, con ingresos promedio de $6.500.000.
  • Clase Media Baja (C3): 26% de las familias, que promedian ingresos de $3.000.000.
  • Clase Baja No Pobre (D1): 30% de hogares, con un ingreso medio de $2.200.000.
  • Clase Baja en Pobreza (D2/E): 22% de los hogares, que representa aproximadamente el 30% de la población por las familias numerosas, con ganancias que rondan los $1.000.000.

En conjunto, estas cifras indican que la distancia entre mantener su nivel de vida y descender un escalón en la pirámide social es mínima para la mayoría de las familias argentinas.

Factores de temor social

La ansiedad por caer en la vulnerabilidad social se fundamenta en dos aspectos. En primer lugar, la destrucción de empleos de calidad se ha hecho evidente, con estadísticas que indican que de noviembre de 2023 a mayo de 2026 se perdieron 337.000 trabajos formales, mientras que solo se crearon 161.001 nuevos monotributos, lo que evidencia una fuerte contracción del entorno laboral.

Además, se estima que el ingreso disponible promedio perdió un 15% entre 2023 y 2025, representando una caída del 37,5% en comparación con los niveles de 2017. Esta situación ha llevado a un perfil de consumo defensivo, donde la mayoría de la población opta por reducir riesgos y compromisos financieros a mediano y largo plazo.

Perspectivas futuras

A pesar del pesimismo económico, un 70% de la ciudadanía se opone a retornar a modelos económicos anteriores, aunque reconoce la necesidad de ajustes en el sistema actual. En este clima de cautela, las empresas se ven obligadas a revisar sus políticas de precios para ofrecer mayor certidumbre y accesibilidad a los consumidores, lo que sugiere un intento de adaptarse a la nueva realidad económica.

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