El ministerio de Economía, bajo la dirección de Toto Caputo, ha decidido priorizar la emisión de bonos de corto plazo en su próxima licitación del Tesoro, evitando una vez más captar dólares en el mercado. Esta decisión se enmarca dentro de una estrategia defensiva, con el objetivo de no convalidar tasas de interés elevadas en un escenario marcado por altas expectativas inflacionarias.
Estrategia cautelosa
La medida se basa en las declaraciones del ministro y su intención de evitar lo que se conoce como “riesgo kuka” respecto a tasas de bonos de mayor duración. En las opciones anunciadas para la licitación programada, que vencerá deuda por más de $8 billones, los nuevos títulos se centran en Lecaps con vencimiento a corto plazo y otros instrumentos ajustables por CER y de tasa Tamar.
Caputo ha mantenido sus tasas bajas, aunque los rendimientos de los bonos reflejan una proyección inflacionaria que supera los pronósticos oficiales, con tasas efectivas mensuales alrededor del 2%. Esta situación ha llevado a una oferta acotada, donde no se incluirán bonos duales de renta variable, que habían tenido buena demanda en licitaciones anteriores.
Evitando el bono en dólares
Por segunda vez consecutiva, el Tesoro no ofrecerá bonos nominados en dólares, una decisión que busca incentivar la liquidez en pesos y evitar una presión cambiaria que podría obligar al gobierno a validar tasas de interés más altas. En el contexto actual, el Banco Central ha reducido significativamente sus compras de dólares, lo que podría hacer que cualquier nuevo bono en dólares aumente la tensión cambiaria y las tasas.
Se espera que la mayor parte de la nueva deuda que emita el Tesoro se concentre en Lecaps, que devuelve el capital a corto plazo y podría no ofrecer tasas atractivas. La incertidumbre persiste sobre si Caputo intentará rollear todos los vencimientos de deuda o, en su lugar, optará por dejar liquidez en el sistema.
Riesgo político
La decisión de excluir el bono en dólares también está influenciada por un contexto político complejo. La “tasa forward” ha subido al 16%, lo que refleja que el mercado está considerando un riesgo país de 1,000 puntos en caso de una victoria de la oposición en las próximas elecciones. Esto pone de manifiesto la necesidad de Caputo de manejar su estrategia con cautela ante la inminente coyuntura electoral.
Con estas acciones, el gobierno argentino busca mantener la estabilidad en el sistema financiero, aprovechando la alta liquidez existente en el mercado bancario, aunque siempre en medio de un marco de incertidumbre política y económica palpable.
Artículos Relacionados
Aldo Abram propone cambios en la construcción y critica la desconfianza en la economía
10/9/2026
El FMI descarta riesgo significativo por morosidad en créditos en Argentina
10/9/2026
El Banco Central traslada lingotes de oro a Suiza como parte de su estrategia financiera
10/9/2026
Caputo advierte sobre desigualdades en la reconversión económica de Argentina
9/9/2026