Un juez estadounidense rechaza la separación del negocio publicitario de Google
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Un juez estadounidense rechaza la separación del negocio publicitario de Google

El juez Leonie Brinkema decidió que Google no debe vender AdX, a pesar de las preocupaciones sobre su monopolio en la publicidad digital.

Redacción

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El juez Leonie Brinkema, de la corte de Alexandria, Virginia, ha tomado una decisión significativa al rechazar la propuesta del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) para forzar la venta de AdX, la plataforma de subastas publicitarias de Google. Esta situación marca la tercera vez en los últimos años que los reguladores antimonopolio estadounidenses han intentado dividir un negocio de Big Tech sin éxito.

La postura del Departamento de Justicia

El DOJ argumentó que Google no tenía la confianza necesaria para manejar la plataforma de intercambio publicitario en línea, insistiendo también en que la empresa había monopolizado de manera ilegal los mercados de servidores publicitarios y de intercambios. A pesar de ello, el juez hizo hincapié en la aceptación de remedios conductuales, aunque los detalles de cómo Google deberá modificar su negocio publicitario permanecerán en secreto durante 14 días.

Consecuencias y reacciones

Después de la decisión, Google expresó su satisfacción, afirmando que le da la bienvenida a la resolución que impide la ruptura de sus herramientas publicitarias, que, según la compañía, son vitales para que pequeños negocios lleguen a nuevos clientes. Por otro lado, el DOJ manifestó estar complacido con la orden de “alivio sustancial” y mencionó que está evaluando los pasos a seguir para restablecer la competencia en los mercados de publicidad en línea.

El contexto de la disputa

Este caso se centra en el “stack” publicitario de Google, una suite de herramientas que los editores utilizan para vender anuncios y los anunciantes para comprarlos. La empresa había señalado que la venta de AdX y las propuestas de código abierto eran excesivas y perjudiciales para las partes involucradas.

A pesar de las modificaciones que se le han impuesto a Google, este fallo reafirma el desafío que enfrentan los esfuerzos para controlar el poder de Big Tech en el sector digital.

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