La investigación en el océano Ártico se intensifica, especialmente en la zona conocida como el North Water entre Canadá y Groenlandia, una región vital para la vida marina que enfrenta serias amenazas debido al cambio climático. Terry Noah, un Inuit de Grise Fiord, lidera estudios sobre el comportamiento del agua en un área de 85,000 km², marcada por un ecosistema único que, a pesar de ser conocido como ‘el lugar que nunca se congela’, se encuentra en peligro.
Un Ecosistema en Peligro
El North Water es crucial para diversas especies, desde algas hasta ballenas, que dependen de sus aguas abiertas durante el invierno. Sin embargo, el calentamiento global está alterando este equilibrio. Noah utiliza un equipo especializado para recolectar datos del agua, que serán enviados a su colega, Andrew Hamilton, de la Universidad de Alberta, para evaluar los cambios en esta zona crítica.
Como resultado de la preocupación ambiental, se ha propuesto crear un área marina protegida que sería gestionada conjuntamente por Canadá y Groenlandia. A pesar de que Canadá ha avanzado en la designación de dicha área, Groenlandia aún no ha cumplido con los compromisos necesarios para su protección.
Voz de la Comunidad Inuit
Sara Olsvig, miembro del parlamento groenlandés, enfatiza la necesidad de priorizar los derechos culturales de los Inuit en este proceso. Según Olsvig, algunos esfuerzos de conservación pueden haber llevado a la violación de los derechos indígenas, por lo que la rapidez no debería ser el único objetivo.
Cambios Inmediatos
Los cambios en el ambiente son evidentes; el ‘hielo puente’ en el Estrecho de Nares ya no se forma como solía hacerlo, lo que impide que el hielo del océano Ártico se desplace hacia el sur. Esta dinámica ha hecho que el ‘polynya’ esté en constante amenaza de colapso, potencialmente reduciendo la productividad del ecosistema.
Noah, que también utiliza tecnología moderna para compartir sus descubrimientos en tiempo real, planea capacitar a más miembros de la comunidad en investigación científica para fortalecer la comprensión de estos cambios críticos y conectar a los Inuit de ambos lados de Baffin Bay.
La fusión de la tradición con la ciencia contemporánea es un paso esencial para preservar tanto el conocimiento ancestral como el futuro de su hogar en el Ártico. Al centrar sus esfuerzos en el estudio y la protección del North Water, la comunidad Inuit busca asegurar la supervivencia de su cultura y de un ecosistema vital.
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