Inflación en julio afecta los plazos fijos, aunque siguen siendo preferibles frente al dólar
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Inflación en julio afecta los plazos fijos, aunque siguen siendo preferibles frente al dólar

El índice de precios al consumidor se ubicó en 2,1% en julio, generando preocupación en los depósitos en pesos, aunque aún son más atractivos que el dólar.

Redacción

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El reciente dato de inflación en Argentina, que alcanzó el 2,1% en julio, ha puesto en alerta a los depósitos en pesos, especialmente los plazos fijos tradicionales. Esa cifra representa un aumento respecto al 1,9% registrado en junio, rompiendo una tendencia de tres meses a la baja. A pesar de la inquietud generada por esta subida, los analistas mantienen un panorama optimista para el futuro.

Impacto de la inflación en los plazos fijos

La tasa de interés nominal anual (TNA) de los plazos fijos en pesos varía entre 16% y 22,25% anual, lo que resulta en una ganancia efectiva mensual que oscila entre el 1,32% y el 1,8%. Sin embargo, cuando comparan este rendimiento con la inflación de julio, que fue del 2,1%, queda claro que los plazos fijos están ofreciendo una rentabilidad negativa, con una diferencia que puede llegar hasta 0,8 puntos porcentuales.

Analistas como Nahuel Bernues, asesor financiero, y Natalia Motyl, economista, señalan que las tasas de interés reales son negativas en relación con la inflación, lo que ha suscitado un debate sobre la efectividad de esta herramienta de ahorro. Sin embargo, se prevé que en los próximos meses la inflación pueda volver a la baja, lo que podría hacer que la rentabilidad de los plazos fijos sea más atractiva.

Perspectivas para los depósitos en pesos

A pesar de los retos actuales, los expertos sugieren que los plazos fijos aún son más beneficiosos que optar por comprar dólares. El precio del billete estadounidense se ha mantenido estable este año, con un aumento modesto del 2%. Este contexto permite que, a pesar de la renta negativa, los depósitos en pesos superen al rendimiento del dólar, lo que puede hacer que los plazos fijos sigan siendo una opción viable para los ahorristas en el corto plazo.

Fernando Baer y Darío Rossignolo coinciden en que la baja en la tasa de inflación hace que la rentabilidad de los plazos fijos, aunque todavía negativa, mejore en relación con el tipo de cambio real. Esta situación, sumada a la estabilidad del dólar, sugiere que las tasas de interés se mantendrán en estos niveles en el futuro cercano, permitiendo que los depósitos en pesos continúen siendo una opción competitiva a pesar de la inflación.

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