Crisis energética en Cuba: días enteros sin electricidad en medio del colapso
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Crisis energética en Cuba: días enteros sin electricidad en medio del colapso

La inestabilidad del suministro eléctrico en Cuba ha causado apagones de horas, afectando la vida diaria de los cubanos en un contexto de crisis constante.

Redacción

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La situación eléctrica en Cuba se agrava, alcanzando un nuevo pico de crisis con apagones que dejan a la población a oscuras por días completos, una problemática que ya es parte de la vida cotidiana de los cubanos.

Colapso del sistema eléctrico nacional

La isla ha experimentado su séptimo colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en lo que va de 2026. Este último evento ha dejado a los casi nueve millones de habitantes sin electricidad durante largos periodos, provocando el desespero entre los ciudadanos.

Milagros, una madre de Matanzas, comparte su angustiante experiencia: “El sistema se cayó hace tres días y no teníamos idea de que había ocurrido. Sin electricidad, la comunicación se pierde, y en una emergencia, estamos incomunicados”. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha confirmado que, tras cada colapso, la recuperación del servicio es lenta y problemática. En muchos lugares, solo un pequeño porcentaje ha podido recuperar la electricidad tras los cortes.

Desconexiones continuas

Las interrupciones del SEN no deben confundirse con apagones temporales, ya que el colapso implica la completa paralización de la producción de electricidad. En contraste, los apagones diarios son consecuencia de la incapacidad del país para satisfacer la demanda eléctrica. Recientemente, se han reportado cortes que alcanzan las 72 horas en algunas provincias, mientras que en La Habana, los residentes enfrentan hasta 20 horas de apagones diarios.

Según el gobierno cubano, los recientes colapsos se deben a eventos meteorológicos que han afectado las unidades generadoras, aunque expertos como Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, señalan que los problemas van más allá de las condiciones climáticas, implicando una infraestructura obsoleta y mal mantenida.

Impacto de las sanciones

Las sanciones impuestas por Estados Unidos han exacerbado la crisis, impactando directamente la llegada de combustibles que son esenciales para la operación del sistema eléctrico. El enfrentamiento con Nicolás Maduro y la prohibición a buques de suministrar combustible a la isla han dejado a Cuba en una situación crítica. Un análisis reciente señala que la generación de electricidad cayó un 20% al inicio del año debido a estas restricciones.

A pesar de medidas desesperadas como permitir la importación de combustibles por parte de pequeños empresarios, la situación sigue deteriorándose. Los cubanos se encuentran atrapados en una dualidad económica, donde solo unos pocos pueden acceder a los recursos necesarios para enfrentar la crisis energética.

Desigualdades crecientes

Mientras algunos tienen generadores eléctricos, la mayoría de la población vive en condiciones extremas, por lo que el gobierno enfrenta presiones internas y externas. Las desigualdades económicas se hacen más evidentes con una creciente división entre quienes pueden acceder a divisas y quienes no.

La vida en Cuba continúa marcada por la lucha diaria por acceso a la electricidad y recursos básicos. En medio de esta crisis, los cubanos desarrollan estrategias para sobrellevar la situación, a pesar del desánimo generalizado. Milagros indica que sus hijas enfrentan noches de insomnio por el calor, complicándose aún más por la falta de agua y electricidad.

Futuro incierto

Analistas afirman que, incluso si se levantaran las sanciones, las dificultades persistirían debido a la falta de inversión y mantenimiento en las centrales eléctricas. La situación es tal que se estima que se necesitarían aproximadamente 10.000 millones de dólares para rescatar la industria energética de Cuba.

A medida que la crisis se intensifica, queda claro que la capacidad de la isla para resolver estos problemas será puesta a prueba, mientras la población busca maneras de adaptarse y sobrevivir en un contexto cada vez más incierto y complicado.

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