Greenland creará una comisión de verdad sobre la contracepción forzada de mujeres Inuit
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Greenland creará una comisión de verdad sobre la contracepción forzada de mujeres Inuit

Más de 4,000 mujeres groenlandesas fueron sometidas a contracepción forzada. Greenland establecerá una comisión para abordar este oscuro capítulo de su historia.

Redacción

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Greenland ha anunciado la creación de una Comisión de Verdad y Reconciliación para investigar el programa de contracepción forzada que afectó a miles de mujeres indígenas entre las décadas de 1960 y 1990. Se estima que más de 4,000 mujeres groenlandesas, en su mayoría sin el consentimiento de ellas o de sus padres, fueron obligadas a usar dispositivos intrauterinos (DIU).

Este capítulo oscuro de la historia del país ha resurgido a raíz de un informe que no llegó a un consenso sobre si se trató de un acto de genocidio. La ministra de Justicia de Greenland, Marianne Paviasen, mencionó que el debate sobre la calificación del acto como genocidio puede continuar, pero lo más importante ahora es iniciar el proceso de sanación.

El Primer Ministro, Jens-Frederik Nielsen, se comprometió a trabajar en colaboración con el gobierno danés para abordar esta situación, expresando que la prioridad debe ser comenzar a sanar las heridas. Su homóloga en Dinamarca, Mette Frederiksen, se mostró igualmente abierta a colaborar en el proceso político relacionado.

Los informes presentados por una comisión de cuatro expertos indicaron que, si bien algunos argumentaban que no hubo genocidio, otros reconocieron que podría haber ocurrido. Todos coincidieron en que el programa pudo haber violado derechos humanos fundamentales, especialmente de los pueblos indígenas.

Una de las víctimas, Henriette Berthelsen, ha manifestado su descontento con la falta de representación de expertos inuit en la investigación, enfatizando que no se trata solo de historia o política; es una cuestión sobre su cuerpo y su derecho a la autodeterminación. Además, la reciente resolución del parlamento danés permite que las mujeres afectadas reclamen compensaciones económicas, una iniciativa que fue impulsada por Frederiksen cuando ofreció una disculpa oficial el año pasado.

La controversia ha reavivado traumas pasados que habían permanecido ocultos por décadas. Muchas mujeres que fueron sometidas a este tratamiento han compartido sus experiencias dolorosas en los medios de comunicación, destacando el impacto devastador que tuvo en sus vidas y salud.

A medida que la atención se centra en este tema, Nuuk y Copenhague también están revisando otros episodios dolorosos de su historia, como las adopciones de niños sin el consentimiento de sus padres.

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