România cierra su única planta nuclear por bajo nivel del río Danubio
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România cierra su única planta nuclear por bajo nivel del río Danubio

La planta de Cernavodă cesó operaciones debido a la caída de los niveles del Danubio por el calor extremo. No se espera su reinicio en los próximos 10 días.

Redacción

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La planta nuclear de Cernavodă, la única en Rumania y responsable del 20% de la electricidad del país, ha sido cerrada debido a los extremadamente bajos niveles del río Danubio, resultado de una ola de calor prolongada que afecta a gran parte de Europa.

El director de la planta, Romeo Urjan, ha declarado que no se prevé un reinicio en los próximos 10 días.

La planta utiliza el Danubio para el refrigeramiento de sus dos reactores, y la situación se complicó aún más cuando las autoridades intentaron aumentar el flujo de agua hacia la instalación hundiendo barcazas cargadas de rocas en el río.

Mientras tanto, la planta nuclear de Paks en Hungría, vecina de Rumania, aún no ha enfrentado un cierre, aunque su situación es similar. Los niveles del Danubio han caído a los niveles más bajos en 30 años en varios países.

Este cierre no es un caso aislado. Ante la falta de generación de energía, Rumania generalmente recurre a la energía solar y eólica durante el día, aunque deberá incrementar las importaciones de electricidad por la noche y depender de la generación tradicional de carbón y gas.

Además, la capacidad de energía hidroeléctrica del país se ha visto severamente reducida por los mismos bajos niveles de agua que causaron el cierre de la planta nuclear.

La crisis del agua afecta no solo a Rumania, sino también a toda Europa, donde el cambio climático está impactando gravemente la agricultura y generando advertencias sobre el aumento de desastres naturales, como incendios forestales y sequías. En este contexto, se estima que los daños climáticos en el sector agrícola italiano podrían superar los 3 mil millones de euros.

Con la alerta de ola de calor vigente en más de 80 departamentos de Francia y temperaturas que superan los 40°C, la situación es crítica en todo el continente, donde el calor extremo y sus consecuencias podrían frenar significativamente el crecimiento económico proyectado para la Unión Europea.

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