Tensión entre Brasil y EE.UU. tras anulación de visa a embajadora brasileña
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Tensión entre Brasil y EE.UU. tras anulación de visa a embajadora brasileña

El gobierno brasileño repudia la decisión de EE.UU. de revocar la visa de su embajadora, considerando que es una mera interferencia en su política interna.

Redacción

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El gobierno brasileño ha expresado su contundente rechazo a la reciente decisión del Departamento de Estado estadounidense, que anula la visa de su embajadora en Washington. A través de un comunicado, el ejecutivo afirma que las justificaciones presentadas por Estados Unidos son engañosas y denuncia una clara intención de interferir en el sistema electoral brasileño.

Acusaciones al gobierno de Trump

La nota, difundida por la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, critica duramente a la administración de Donald Trump por no ajustar sus acciones al artículo 4º de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Este artículo estipula que el proceso de concesión de agrement debe ser confidencial, y Brasil denunció que la Casa Blanca hizo público el nombre de su candidato antes de cualquier petición formal al gobierno brasileño.

Postura de Brasil ante la interferencia

El comunicado subraya que Brasil actúa conforme al derecho internacional y aclara que no existe un plazo establecido en la Convención de Viena para conceder el agrement. Esto se refiere a la dilación en la oficialización del embajador designado por EE.UU., cuya solicitud, según Brasil, continúa bajo revisión.

Además, se menciona que dos funcionarios estadounidenses cuya visa fue negada planificaban visitar Brasil con la intención de cuestionar la integridad del sistema electoral del país, lo que representa un ataque directo a la soberanía brasileña.

Conflicto de sanciones

El gobierno brasileño recordó que las sanciones impuestas a autoridades brasileñas por Washington, como la cancelación de visas, aún están en vigor. Estas sanciones fueron basadas en acusaciones infundadas de persecución política hacia el expresidente Jair Bolsonaro.

En conclusión, el gobierno de Lula Da Silva hizo hincapié en que ha intentado sin cesar resolver las tensiones existentes, citando la solicitud realizada por el presidente durante su visita a Washington en mayo, donde pidió el levantamiento de dichas sanciones. La administración brasileña considera que la decisión actual no es aislada, sino parte de una escalada deliberada de acciones hostiles motivadas por ideologías que obstaculizan una relación bilateral construida sobre el respeto mutuo.

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