La creación de la División Infernal de Güemes en 1815: una fuerza defensiva clave
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La creación de la División Infernal de Güemes en 1815: una fuerza defensiva clave

En 1815, Martín Miguel de Güemes forma la División Infernal para asegurar la independencia y defender las Provincias Unidas. Su valentía frenó siete invasiones realistas.

Redacción

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Martín Miguel de Güemes, en un contexto de tensión y amenaza invasora, notificó el 12 de septiembre de 1815 al gobierno central sobre la formación de la Division Infernal de Gauchos de Línea. Este grupo, descrito por Güemes como “defensores de su libertad” y “héroes debajo de la denominación de gauchos”, tenía la misión crucial de “asegurar la independencia de nuestras Provincias Unidas, defender la dignidad de su Gobierno, y los sagrados derechos de la patria”.

Güemes comunicó que los Infernales estaban equipados con fusiles y bayonetas, lo que les permitía pelear tanto a pie como a caballo. A pesar de su intención de enviar los nombres de los líderes de esta división al gobierno, el Directorio opuso resistencia, argumentando que no había necesidad de un nuevo cuerpo militar en la provincia de Jujuy, donde Güemes había estructurado gran parte de su defensa.

La negativa del Directorio a respaldar a los Infernales forzó a Güemes a actuar independiente, continuando así la organización de milicias provinciales y el cuerpo de caballería en su región. Convencido de que necesitaba formar una fuerza propia ante la inminente derrota del Ejército Auxiliar del Alto Perú, Güemes creó una unidad de infantería montada compuesta principalmente por gauchos que ya habían estado luchando bajo su mando desde 1814.

La División Infernal fue conformada por hombres que, a pesar de la escasez, se ofrecieron como voluntarios, luchando por la libertad de su tierra. La inclusión de voluntarios de diversos orígenes, incluidas algunas personas esclavizadas, le dio una diversidad única. Aunque carecían de recursos y armamentos adecuados, su valentía les permitió frenar hasta siete invasiones realistas, constituyéndose como una fuerza imbatible durante un periodo crítico de la historia argentina.

El vestuario de los Infernales era otra muestra de su distintiva característica: aunque muchos pensaban que llevaban bombachas de campo, en realidad usaban pantalones de paño azul y chaquetas. Güemes, en constante necesidad de abastecimiento, recibió apoyo de amigos como Manuel Belgrano, quien le ofreció ayuda en ropa y recursos.

A pesar de las adversidades, los Infernales se convirtieron en un pilar defensor de la frontera norte, apoyando el cruce de los Andes del ejército de José de San Martín. Su legado de coraje y compromiso es recordado como fundamental para la lucha por la libertad de Argentina.

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