Fernando Cerimedo se defiende en Bolivia y asegura ingresos de medio millón de dólares mensuales
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Fernando Cerimedo se defiende en Bolivia y asegura ingresos de medio millón de dólares mensuales

El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, declaró ante la Justicia de Bolivia, explicando sus ingresos y su relación con el Gobierno local en medio de una causa por enriquecimiento ilícito.

Redacción

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Fernando Cerimedo, exasesor del presidente argentino Javier Milei, compareció ante la Justicia boliviana en una causa que investiga el enriquecimiento ilícito. Durante su declaración, Cerimedo afirmó que desde 2025 obtiene ingresos de aproximadamente medio millón de dólares mensuales, procedentes de sus empresas de marketing digital en el extranjero, y aclaró que esta cifra no incluye los ingresos generados por actividades en Bolivia.

Detalles de la declaración

En su exposición, Cerimedo optó por no responder más de 200 preguntas realizadas por los investigadores. Afirmó que su fortuna provenía de actividades legítimas relacionadas con sus firmas de comunicación. Además, reforzó su conexión con Rodrigo Paz, un colaborador del actual gobierno boliviano.

Durante la audiencia, el consultor se describió como un “consultor político internacional” con operaciones en Argentina y Estados Unidos, destacando que no posee empresas registradas en Bolivia. En Estados Unidos, mencionó la existencia de Numen Group Inc., fundada en 2021, que ofrece servicios a clientes internacionales.

Actividades empresariales

Cerimedo también indicó ser dueño de Academia Numen, dedicada a la enseñanza de tecnología relacionada con el Project Management Institute, y de una productora audiovisual. La titularidad de sus empresas, salvo la de Estados Unidos, es compartida con su esposa, Natalia Basil.

El exasesor negó tener empresas en Bolivia o ingresos adicionales a nombre de terceros, explicando su interés por establecer un negocio de marketing en el país andino.

Relación con el Gobierno boliviano

Cerimedo relató que ingresó por primera vez a Bolivia en 2024, aunque no recordó el motivo de su viaje. Negó haber llevado a cabo actividades profesionales en esa ocasión y evitó proporcionar detalles sobre los ingresos generados en sus visitas posteriores. Aclaró que no ha tenido autorización para representar al Estado boliviano y que sus aportes a la campaña electoral se limitaron a ofrecer consejos de comunicación digital.

Finalmente, subrayó que nunca recibió financiación oficial y que su ayuda no estuvo respaldada por contratos formales.

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