Verónica Aldazabal denuncia abuso infantil y lucha por proteger a sus hijas en Bariloche
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Verónica Aldazabal denuncia abuso infantil y lucha por proteger a sus hijas en Bariloche

Una madre escapa con sus hijas de Bariloche tras denunciar a su ex suegro por abuso. La justicia de Buenos Aires escucha su caso en medio de irregularidades.

Redacción

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Verónica Aldazabal ha denunciado a su ex suegro, Mario Campi, por abuso sexual de sus hijas de 11 y 7 años. Tras el sobreseimiento del acusado por parte de la Justicia de Río Negro, Verónica decidió huir a Buenos Aires para proteger a sus hijas, temiendo que fueran forzadas a estar con su abuelo.

El inicio de una lucha

El alarmante caso se remonta a junio de 2022, cuando Verónica, en un momento de desesperación, despertó a sus hijas en medio de la noche, armó una mochila y abandonó Bariloche. Su decisión fue impulsada por la preocupación de que, tras la resolución judicial, las menores podrían ser revinculadas con Campi, su abuelo.

La madre había presentado una denuncia tras un testimonio de la más pequeña, quien reveló que su abuelo le hacía “cosas malas”. Sin embargo, la denuncia fue archivada rápidamente, lo que llevó a la familia a migrar a Buenos Aires.

Irregularidades en el proceso judicial

Verónica ha denunciado múltiples irregularidades en el manejo judicial del caso. A partir de la intervención de la escuela, la causa fue reabierta, pero la Cámara Gesell realizada tuvo un desenlace traumático para las niñas. Según su relato, cuando la pequeña estaba dispuesta a declarar, su abuelo fue ubicado en la sala de observación, lo que la llevó a entrar en pánico y retractarse de su testimonio.

El resultado fue que Campi fue sobreseído, dejando a Verónica sin el apoyo de la justicia en su ciudad natal.

Nueva denuncia en Buenos Aires

Una vez establecidas en Buenos Aires, la mayor de las niñas comenzó a revelar los abusos, que incluían exhibicionismo y grabaciones durante el baño. Esta nueva denuncia provocó que las niñas fueran escuchadas por la Fiscalía de San Isidro, que reconoció el caso como prioritario y tomó medidas cautelares para protegerlas.

La madre sostiene que ambos, su ex suegro y su ex pareja, han intentado silenciar a las menores. La situación se complica aún más, ya que el Juzgado de Familia de San Isidro se declaró incompetente, enviando el caso de vuelta a Río Negro, lo que ha sido apelado por Verónica.

Escucha y protección de las menores

Recientemente, las niñas ratificaron los abusos en la Cámara Gesell ordenada por la Fiscalía. Sin embargo, ante la posibilidad de ser obligadas a regresar a Bariloche, Verónica siente que corre un gran peligro. “Temo que las suban a un patrullero y se las lleven, ahí sí nunca van a hablar”, expresó la madre.

En este contexto, el caso espera una resolución por parte de la Suprema Corte de Buenos Aires que determine si se mantendrán bajo la tutela del fuero bonaerense, garantizando así su protección y bienestar.

La realidad de las denuncias de abuso

Además, una investigación en curso en Río Negro está revisando posibles conexiones con una red de distribución de material de abuso sexual infantil. La madre teme que la influencia política de la familia de su ex pareja haya interferido en el manejo judicial del caso en Bariloche.

Mientras tanto, Verónica sigue luchando no solo por la justicia para sus hijas, sino por su propia protección frente a las amenazas que ha recibido desde el entorno del abuelo.

El futuro de las menores y de Verónica está en manos de la justicia, mientras esperan que se haga justicia y que sean escuchadas correctamente, lejos del miedo y la opresión que han vivido.

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